ESCOGER EL TEMA
- Es lo más importante; es la idea general
del tema.
- Es importante que le interese al que va a
dar la charla y (obviamente) que pueda interesarles a los demás.
- Evaluar la necesidad que hay en el grupo
y cómo se puede hacer un tema. Es lo que sea de utilidad y provecho. Por lo que
es fundamental hacer un temario pensando a quienes me dirijo (cómo reaccionará
este grupo, qué tipos de temas le pueden interesar, si el grupo está integrado
o no; porque también depende si se puede hablar de ciertas cosas).
- La temática debe ser movilizadora, que
nos diga algo nuevo, que implique tomar una posición, pensar cosas que no se
han pensado antes (o que no nos hemos pensar), que rompan nuestros esquemas y
nos aporten algo nuevo.
TÍTULO
- Debe ser una frase corta, que genere
impacto e interés.
ESCOGER EL TEXTO BÍBLICO
En base al tema y al objetivo que se ha plasmado.
OBJETIVO DE LA CHARLA
- Qué deseo lograr con la charla: generar
algo en corazón del grupo, al que le lleve hacer algo.
- El tiempo que dura una reunión no alcanza
para hablar de todo un tema. Por lo tanto, centrarlo, que se plantee un
objetivo al cual llegar, o sea: ¿qué deseo trabajar, qué deseo cubrir, qué
quiero provocar en él, o qué quiero que viva el invitado?
- Debemos centrarnos para presentar este
objetivo, para evitar “irse por las ramas” y para girar el grupo en el alcance
del mismo.
INTRODUCCIÓN
- Debe llamar la atención de la gente
(historias, anécdotas, testimonios, vectores, etc.) generar una expectativa de
la charla. Es la idea fuerza de la charla.
- Debe ser de mucho interés para que la
gente esté atenta a la charla.
DESARROLLO DEL TEMA
Ideas principales: Frases principales que
se usan en la charla para tener un orden lógico, donde las personas entiendan
plenamente y no se confundan.
Ideas secundarias: Se desprenden de las
principales. Se dan cuando se habla de causas, consecuencias, partes de...,
etc.
Debemos tener en cuenta, en el desarrollo
del tema, las anécdotas que nos ayuden a clarificar lo que se va a estar
hablando (refuerzos para que la idea quede más clara).
CONCLUSIÓN
- Se recuerda rápidamente los puntos
principales de la charla o un punto importante.
- Son frases cortas para que la persona que
no ha puesto atención las grabe fácilmente y para reforzar el aprendizaje de
los demás.
- Es importante que una charla tenga un
CIERRE. O que esté planeado cómo cerrarla.
- Sería usar, por ejemplo, una oración o
llegar a cierta conclusión... y aunque el objetivo sea generar una inquietud o
“dejarlos pensando”, no podemos cerrar el tema de alguna manera, de todos
modos, lo cual no significa acabar con él, sino marcar el momento en que se
termina.
EVALUACIÓN
- Que se haya logrado el objetivo.
- No importa que lloren o no, esto no mide
la efectividad de la charla, lo que importa es que la hayan grabado en el
corazón y lo pongan en práctica; esto sí garantiza la efectividad de aquella.
RECOMENDACIONES Y SUGERENCIAS
- Grabar las propias charlas.
- Mirarse en el espejo para ver las
expresiones de la cara. Con mi rostro y cuerpo transmito lo que estoy diciendo.
- Cuánto más sencillos seamos en hablar, la
gente atesorará más la palabra de Dios.
- No enfatizar tanto en mí, mis
experiencias, sino más en la Palabra de Dios.
- No ser aquel que antes de hablar no sabe
lo que va a decir, mientras habla no sabe lo que dice y después de haber
hablado, no sabe lo que ha dicho, o si ha dicho algo.
- No decir “¡Total!, si al final voy a
decir lo que Dios quiere que diga ¿Para qué preocuparme?”. Eso es tentar al
Espíritu Santo. Dios nos dice: “Ayúdame a ayudarte, pon tú lo que tienes que
poner y lo que no sepas eso lo pondré Yo”.
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